Cuando compras un coche a un particular, das por hecho que hablas con el dueño real, que conoces su historial de uso y que, si algo sale mal, hay una persona identificable a quien reclamar. El llamado curbstoning rompe esa premisa: un comerciante o revendedor no autorizado se hace pasar por vendedor particular para evitar obligaciones legales, ocultar el verdadero origen del vehículo o esquivar responsabilidades de garantía. Es una práctica que existe en muchos países y que puede dejar al comprador sin protección alguna si el coche resulta defectuoso o tiene un pasado problemático.

Qué es exactamente el curbstoning

El término describe a alguien que compra vehículos baratos —a menudo con problemas mecánicos, con siniestros previos o de dudosa procedencia— y los revende rápidamente anunciándolos como si fueran su coche personal. Al no identificarse como profesional, evita cumplir con las normas de información, garantía o transparencia que sí se exigen a un concesionario o comerciante registrado. El comprador cree estar tratando con un particular y, por tanto, asume un riesgo mucho mayor sin saberlo.

Por qué es un problema para quien compra

Cuando compras a un particular, la ley suele ofrecer menos protecciones que cuando compras a un profesional, precisamente porque se asume que ambas partes están en igualdad de condiciones. Un comerciante disfrazado de particular se aprovecha justo de esa diferencia: se beneficia de las ventajas legales de vender "como particular" mientras actúa, en la práctica, como un negocio que mueve varios coches al mes. Si después aparece una avería grave, un kilometraje manipulado o un accidente no declarado, localizar a esta persona y hacerle responder puede resultar muy difícil.

Señales que pueden delatar a un comerciante encubierto

Cómo protegerte antes de comprar

Qué hacer si sospechas que ya has comprado a un curbstoner

Si tras la compra descubres indicios claros —documentación incoherente, historial oculto, avería grave no declarada—, reúne toda la comunicación con el vendedor, el anuncio original si sigue disponible y cualquier prueba del pago. Consulta con un profesional legal o con las autoridades de consumo de tu zona sobre tus opciones, ya que en muchos lugares vender de forma habitual haciéndose pasar por particular puede constituir una infracción sancionable.

La mejor defensa es la prevención

El curbstoning se aprovecha de la confianza que depositamos en la compraventa entre particulares. Verificar la identidad del vendedor, revisar el historial real del vehículo y no dejarte llevar por la prisa son los pasos más eficaces para evitarlo. Un poco de tiempo invertido antes de firmar puede ahorrarte problemas serios después.